Powered By Blogger

jueves, noviembre 23, 2006

La práctica veterinaria rural

Muchas veces he charlado con colegas acerca de los cambios que experimentamos los veterinarios en nuestra práctica profesional al radicarnos en pueblos del interior de las provincias y dejamos de lado cosas básicas aprendidas en las aulas, dejándonos llevar un poco por el "folclorismo" de considerarnos "de campo" y eso es sinónimo, muchas veces de poco higiénico y primitivo en las prácticas, olvidándonos de aspectos básicos de la clínica como de elementales normas, como las asépticas, cada vez que efectuamos una intevención profesional.
Esta práctica de mantener o de aplicar las bases adquiridas en la formación académica no debe dejarse de lado por mas que muchas veces en el campo no pueda aplicarse "in totum" los conceptos de cirugías asépticas, de control de factores contaminantes, porque realizar maniobras quirúrgicas estériles en el mas estricto concepto es imposible en el campo, eso es indiscutible y cae dentro del razonamiento lógico.
Pero trabajar con una contaminación controlada, usando materiales quirúrgicos limpios, estérilizados al salir de la veterinaria, por la fuente que fuera, calor, agentes químicos etc, etc. es posible, sin duda alguna.
La utilización de compresas o torundas de gasa plegada estéril también es factible en el campo, la tricorrexia correcta de la zona quirúrgica con los consiguientes lavados con cepillos y soluciones antisépticas jabonosas, con una posterior embrocación yodada, son cosas que no "retrasan" las cirugías, nos brindan seguridad y no desagradan a los propietarios de los animales que nos observan, todo esto suma al buen concepto que luego han de tener sobre nosotros.
No es lo mismo un veterinario que hace caso omiso a estas reglas básicas, que con el correr del tiempo hasta se gana el mote de buen veterinario pero "es un sucio", por mas que el resultado obtenido sea favorable, al de un médico veterinario que sigue un procedimiento de preparación quirúrgica, en este caso, para luego coronar su trabajo con la excelencia de haber
obtendido los resultados de una cirugía finalizada con éxito y con un comentario favorable por la preparación correcta del campo quirúrgico.
Recordemos que en el campo nos califican mucho por el cuidado y la seguridad al enfrentar un desafío clínico-quirúrgico.