Es sabido y lógico que todos queremos vivir tranquilos, seguros y protegidos, ya sea en nuestra intimidad o en público, por eso tratamos de adquirir elementos que sumen a esa seguridad que ansiamos y necesitamos tener, algunos hacen tapiales mas y mas altos, otros colocan alarmas, hay quienes portan armas, otros toman clases de defensa personal y algunos, muchos, optan por incorporar un perro de raza imponente pensando que ese ser será el encargado de salvarlos de asaltos o de una violación o cualquier otra peste que vinculada a la violencia sera eliminada con la sola presencia de ese magnifico gladiador que desde cachorro se va acostumbrando a protegernos.
Hasta allí todo bien y podríamos decir entendible e inteligente opción.
Quienes ejercemos la profesión de veterinarios somos consultados muchas veces acerca de estas posibilidades y cuantas veces nos vemos en la disyuntiva de convencer al interesado de que abandone su idea y proteja sus bienes de una manera distinta.
Tener un perro de guardia es una responsabilidad muy grande y no cualquier persona esta capacitada para la tenencia, ya sea porque en su desesperación cae en la tentación de tener un guardián que excede en mucho a la propia fuerza física o psíquica del nuevo propietario y luego vemos a gente arrepentida que no pudo dominar su perro de guardia y son víctimas del caracter de su custodio, terminando el drama con el animal atado a una triste cadena, furioso con el que se le acerca y solo recibe agua y comida que le tiran desde lejos.
Otros casos son aquellos en que los propietarios no pensaron que el animal era capaz de saltar ese tapial o escaparse por la puerta entreabierta del pasillo y sale a la calle para atacar a otros perros y/o transeúntes ocasionales que por desgracia pasaban justo por donde no debieron hacerlo jamas.
Niños, ancianos, mujeres y hombres de todo tipo han sido atacados por grandes animales que no tuvieron mas opciones que seguir a su instinto de presa, para los que fueron concebidos, para cazar o en algunos casos hasta para matar.
Por supuesto que el ser humano obra por su albedrío, pero en estos casos es necesario la aplicación de un criterio sabio acerca de SI COMO PROPIETARIO DE UN ANMAL VOY A BRINDAR TAMBIEN SEGURIDAD A MIS VECINOS o A CUALQUIERA QUE PUEDA SER VICTIMIZADO POR MI SISTEMA DE SEGURIDAD.
Es por ello que desde este Blog creemos necesario para que no se repitan los casos conocidos de puersonas atacadas desde leves a graves con muertes incluídas se debe aplicar normas que permitan o no la tenencia de estos animales en los radios urbanos y que se observe la capacidad de los interesados en estos animales por medio del control público.
